Chicas al borde de la noche: adolescencia y indefensión en Mate-me por favor
Por Izabela Silva | Ensayos

Still frame de Mate-me por favor (2015)
Una joven mira fijamente al frente. El rock progresivo inunda la banda sonora mientras una lágrima se desliza por su rostro maquillado; el brillo de sus mejillas evoca las luces borrosas de la ciudad nocturna al fondo. Así comienza la película Mate-me Por Favor de Anita Rocha da Silveira, que se estrenó en el Festival de Cine de Venecia en 2015 y forma parte de una retrospectiva en CineBH en 2026.
A primera vista, surge cierto asombro y curiosidad respecto a la audaz elección de la entonces directora debutante de ponernos cara a cara con este personaje cuya expresión es desconcertante e indecente, como si quisiera culpar a quien la mira fijamente por su sufrimiento. En la toma inicial de su primer largometraje, Silveira intenta establecer, a través de un primer plano extremo de su primera chica, una relación de distancia entre el público y el personaje.
En este gesto aparentemente sencillo, la obra termina por establecer una sensación de extrañamiento entre la película y un contexto socioeconómico específico, poniendo de relieve una de sus intenciones fundamentales: Mate-me Por Favor, desde el principio, adopta una postura desafiante hacia el público al que se dirige y al que también pretende retratar. Los límites de este primer plano tan marcado evocan el encuadre de un espejo y nos hacen preguntarnos por qué está dirigido a nosotros.
En el fondo de la obra, aparece la misma chica sentada junto a un surtidor de gasolina. La banda sonora cambia de rock progresivo a funk, y un grupo de jóvenes emerge del fondo. La joven, con náuseas por el exceso de alcohol, se va sola, caminando por las calles de Barra da Tijuca, en Río de Janeiro. Espera un autobús y se da por vencida, decidiendo caminar. Pasa un taxi vacío, pero ella prefiere seguir sola. En la madrugada, entre calles vacías, camina indefensa, casi en un acto de suicidio, implorando la muerte, anhelando adrenalina, espera desesperadamente a que un bandido la mate, por favor. A lo largo de esta escena introductoria, Mate-me Por Favor ya revela su tema principal: la adolescencia contemporánea entre las clases privilegiadas de Brasil. Este grupo está tan sobreprotegido y aislado de los conflictos y problemas de su propia sociedad que termina no solo experimentando una existencia superficial y alienada, sino también desarrollando una visión fetichizada, obsesiva y, por consiguiente, vacía de la violencia que azota a otros sectores de la sociedad.
La película no tiene una intención realista; esto se evidencia en la estilización sobrecargada de luz de neón, que evoca varios de los elementos formales y narrativos de la obra. Esta actitud también se ve reforzada por el personaje de Bia, que en ciertos momentos mira directamente al espectador, a la cámara. Lo que Silveira parece valorar por encima de todo es hablar de la sensación de impotencia que lleva a estos adolescentes a desear la muerte y la violencia; todas sus decisiones formales y narrativas parten de esta premisa, que a veces puede considerarse frívola.
Audazmente criticada por un grupo tradicional de ensayistas y críticos brasileños en el momento de su debut, Mate-me Por Favor ha generado opiniones divididas. Por un lado, se argumenta que aporta una frescura novedosa al cine brasileño en cuanto a la relación entre forma y contenido, precisamente porque sus elecciones formales se equilibran a la perfección con sus temas y discurso. Por otro lado, se sostiene que carece de contenido y que solo ofrece al espectador una ensoñación estética, reforzada por su estilo. “Despojada de un concepto más significativo, lo que queda es la forma”, escribió Pedro Henrique Ferreira en Cinética, por ejemplo.
Es interesante analizar que lo que Anita Rocha explora en Mate-me Por Favor es, exactamente, un vacío. Incomprendidas por la mirada masculina y, por lo tanto, marcadas como superfluas, inútiles. De manera similar, los críticos masculinos brasileños suelen abordar las películas dirigidas por mujeres: incapaces de comprender su sensibilidad, las marcan como equivocadas.
Los jóvenes de Mate-me Por Favor sufren este mismo proceso: sufren en soledad, sin voz, sin un lugar al que pertenecer; marginados de la sociedad en la que se encuentran, estos jóvenes experimentan un deterioro de su identidad en un momento crucial de transición de la adolescencia a la edad adulta. Sin una identidad clara y afirmativa, acorde con la norma, se ven invadidos por el vacío y la incoherencia. Este momento de transición, como se destaca en la obra, es aquel en el que el principio de realidad reprime el deseo sexual con mayor fuerza. Así, el deseo de muerte también apunta a una posibilidad, una vía de escape para este ser incoherente: la consolidación de la muerte interna, ya sea la muerte de la infancia o la muerte a través del sexo.
Silveira retrata situaciones que a veces pueden parecer banales y vacías a simple vista tradicional, pero están impregnadas de peculiaridades propias, reflexiones multifacéticas que reflejan el lugar que ocupa este grupo social en la sociedad contemporánea. Esto se evidencia especialmente en su enfoque de temas específicos de las mujeres, fundamentales para reflexionar sobre el Brasil actual y que abordan cuestiones nunca antes debatidas en el cine brasileño, predominantemente masculino.
Por ejemplo, la escena en la que el personaje de Bia corre de vuelta a su casa las pocas cuadras que separan la parada del autobús, impulsada por el miedo y la adrenalina ante lo que podría sucederle al caminar por esas calles desiertas y oscuras. Esta escena pone de manifiesto factores muy importantes presentes en esta fase de transformación de niña a mujer. Es en esta transición de la adolescencia a la juventud adulta donde se da conocimiento del “ser mujer”, no solo por sí mismo, sino también a través de la mirada masculina. El cuerpo se convierte en objeto de deseo, o mejor dicho, se desea su consumo: la muerte de la niñez se manifiesta en la sexualización del cuerpo. En esta etapa, la niña experimenta por primera vez el miedo a la violación. En la parada del autobús, entre extraños transeúntes, con el profesor; todos los hombres que conoce (sin importar la edad) ahora también la ven como una mujer, como un ser transformado, de la niñez a la adultez, para ser consumido. A diferencia del sexo masculino, este proceso de transición para las mujeres es silencioso, y sus problemas a menudo pasan desapercibidos para los padres y la sociedad.
Intensificada por la omnipresencia de casos de violación que ocurren en el vecindario, esta fase en Mate-me Por Favor se presenta como algo especialmente perturbador, lo cual se ve reforzado debido a la ausencia de una estructura familiar. Optar por omitir a los padres de la puesta en escena, solo mencionan a estas figuras de pasada, Anita Rocha aborda la vida familiar en el siglo XXI: distorsionada, desconectada y bastante impersonal. La madre de Bia, que siempre está fuera viviendo con su novio, así como la figura del padre, del que ni siquiera se habla, revelan la desintegración familiar como uno de los detonantes de los violentos disturbios que sufren los personajes.
El joven contemporáneo de la clase media brasileña, como se argumenta Mate-me Por Favor, sufre abandono social resultante de una estructura familiar distorsionada, donde los padres ya no pasan tiempo con sus hijos; donde la expresión de afecto está impregnada de posesiones materiales; consecuencia de una unidad familiar que busca refugio de la realidad social de su país. El joven que crece en esta estructura, este sentimiento surge de la falta de pertenencia, de identidad, tanto en el propio hogar como en la sociedad en la que uno se encuentra inmerso y en la que creció al margen, protegido por los grandes complejos residenciales. Como ya nos lo dijo Eliane Brum en su famoso texto "Mamá, ¿dónde duermen las personas marrones?” publicado en El País en junio de 2015.
¿Qué sucede como resultado de este problema, en los personajes de Mate-me Por Favor, se trata de la fetichización de una violencia que no se comprende del todo, sensacionalizada por los medios de comunicación y, por lo tanto, considerada frívola, con la que es fácil identificarse; una violencia que confronta sus vidas apáticas con la promesa de adrenalina y con un deseo de muerte.
Referencias:
BRUM, Eliana. “Mãe, onde dormem as pessoas marrons?” El País. 22 de Junho de 2015.



![A partir da exibição de "Virtuosas" na 20ª CineBH, em novo texto do site, Nayara Aguiar destrincha como a diretora Cíntia Domit Bittar articula as mecânicas do fundamentalismo religioso no Brasil contemporâneo.
Ao articular a lógica de mercado da fé e a vigilância moral exercida entre as próprias mulheres, o texto investiga as raízes dessa violência e a escolha da linguagem do terror:
"É no pathos específico das políticas afetivas deturpadas do fundamentalismo religioso que nasce um moralismo pungente e, desse moralismo, uma violência [...] fria na engrenagem que a arquiteta, quente nas mãos que as executam — um terror naturalista, afinal, onde mais se travaria um filme do gênero senão em Santa Catarina?”
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Tras la proyección de "Virtuosas" en la 20ª Muestra CineBH, Nayara Aguiar diseca en el nuevo artículo en el site cómo la directora Cíntia Domit Bittar articula la mecánica del fundamentalismo religioso en el Brasil contemporáneo.
Al vincular la lógica mercantil de la fe con la vigilancia moral ejercida sobre las propias mujeres, el texto investiga las raíces de esta violencia y la elección del lenguaje del terror:
"Es en el pathos específico de las políticas afectivas deturpadas del fundamentalismo religioso donde nace un moralismo punzante y, de ese moralismo, una violencia que la película de Cíntia Domit Bittar transforma en propuesta: fría en el engranaje que la arquitecta, cálida en la mano que la ejecuta — un terror naturalista, al fin y al cabo, ¿dónde más se libraría una película del género sino en Santa Catarina?"
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![No novo ensaio publicado em nosso site, escrito sob o calor da exibição de Vámonos, Bárbara (1978) no Cineclube Ibero-americano Permanente, nesta quarta-feira, dia 17 de junho, Juliana Gusman destrincha como a cineasta espanhola Cecilia Bartolomé tensiona o texto matriz de Martin Scorsese (Alice Não Mora Mais Aqui) através de um exercício de distanciamento formal e discursivo.
Longe de se curvar às estéticas do norte global, o texto de Juliana reafirma a posição do filme na cartografia ibero-americana, costurando cumplicidades com o cinema de ruptura feito por mulheres aqui:
“Talvez Vamos, Bárbara se achegue mais, na verdade, de nosso próprio road movie feminista inaugural, Mar de Rosas (1977), de Ana Carolina. [...] a Betinha de Cristina Pereira compartilha certas inadequações incendiárias com a Bárbara de Cristina Alvarez – para além da cabalística coincidencia no nome de suas intérpretes.”
Leia mais sobre a diretora e sua obra no ensaio de @juliana.gusman, escrito para o 3º encontro do Cineclube Ibero-americano Permanente, uma parceria entre Sara y Rosa, Cine Humberto Mauro do @palaciodasartes_ e Instituto Cervantes de BH.
🔗 Leia o ensaio completo em sarayrosa.com
#SaraYRosa #CeciliaBartolome #CinemaFeminista #CríticaFeminista
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En un nuevo ensayo escrito a raíz de la proyección de Vámonos, Bárbara (1978) en el Cineclub Iberoamericano Permanente, Juliana Gusman analiza cómo la cineasta española Cecilia Bartolomé desafía el material de origen de "Alice Doesn’t Live Here Anymore" (de Martin Scorsese) mediante un ejercicio de distanciamiento formal y discursivo, y reafirma el lugar de la película en el panorama de cine iberoamericano, estableciendo vínculos con el cine pionero de mujeres aqui:
"Quizás Vamos, Bárbara acercase, de hecho, a nuestro propio roadmovie feminista inaugural "Mar de Rosas"(1977), de Ana Carolina. Felicidade, el personaje poco convencional de Norma Bengell, es más sombría que Ana y su destino, menos próspero, pero la Betinha de Cristina Pereira comparte ciertas deficiencias incendiarias con la Bárbara de Cristina Álvarez, más allá de la coincidencia cabalística en los nombres de sus intérpretes."
🔗 Lee el texto en sarayrosa.com](https://scontent-den2-1.cdninstagram.com/v/t51.82787-15/726575221_17917835919390781_4399166472106971886_n.jpg?stp=dst-jpg_e35_tt6&_nc_cat=110&ccb=7-5&_nc_sid=18de74&efg=eyJlZmdfdGFnIjoiQ0FST1VTRUxfSVRFTS5iZXN0X2ltYWdlX3VybGdlbi5DMyJ9&_nc_ohc=nyyl-Ut4qPUQ7kNvwEpyxEG&_nc_oc=AdrR7dFhiBGHt7G4sHA7Fnn07q-o2m4f1sGpcmYmOSgtW4O25lZiOnZUFI6OrQhbNHM&_nc_zt=23&_nc_ht=scontent-den2-1.cdninstagram.com&edm=ANo9K5cEAAAA&_nc_gid=9oWDTtR25O-cv4ilL5cX_g&_nc_tpa=Q5bMBQJfP2Zwr_3FLvZIN7U3vdz764lyaga4sRD_vzqutamjeuR0K3DOKpIkqZD9LbaCbRF1NPaMxah_&oh=00_AQPxxm9WHttBP3BbhikPfBvOyxZqXdhHEORik6p5TPuLyw&oe=6AC63EFF)



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