21ª Muestra de Cine de Ouro Preto — Sobrevivir en las imágenes
- 27 jun
- 3 min de lectura
Actualizado: hace 4 días
Por Nayara Aguiar| Criticas

La 21ª CineOP reservó al público un encuentro poco frecuente: dos de las realizadoras más importantes del panorama brasileño, Helena Solberg y Lucia Murat, sentadas cara a cara, no para hablar de sus películas de forma protocolar, sino para escarbar juntas en lo que todavía falta comprender sobre sus propias trayectorias —y sobre un cine brasileño que, desde hace décadas, carga con vacíos en relación con las mujeres que lo hicieron.
La conversación tuvo lugar el mismo día en que la Muestra exhibió Que Bom Te Ver Viva (1989), primer filme de Lucia Murat y uno de los pioneros del documental brasileño en enfrentar de frente la tortura durante la dictadura cívico-militar de 1964. Fue también a partir de él que surgió la frase que quizás resuma el tono de toda la tarde: "no soy cineasta, soy sobreviviente". Antes de cualquier estética, antes de cualquier carrera, hay una urgencia: la necesidad de dar forma a un horror y a una rabia que no cabían en ningún otro lugar.
Lucia Murat trajo al público una escena de su propio filme para ilustrar ese desfase entre el país y su memoria: el personaje interpretado por Irene Ravache —alter ego anónimo construido por la realizadora, que intercala testimonios reales de sobrevivientes con monólogos dirigidos a cámara— observa, en un raro momento en que la ironía vence al horror, que al torturador se le sigue llamando "doctor" dos décadas después, mientras que a ella le bastó con que le quitaran la capucha para que su condición de presa desapareciera ante los ojos de la sociedad, aunque la violencia permaneciera inscrita en su memoria.
Es el mismo personaje que se pregunta cómo sería hoy la cobertura de los grandes medios sobre Josef Mengele. La provocación no es gratuita: atraviesa el punto central del filme, que no es la denuncia en sí, sino la cotidianidad que la violencia intentó impedir. Ante la pregunta que el propio documental plantea —¿quién va a querer ver una película sobre tortura?—, la respuesta de Murat está en el reverso de la pregunta: mostrar a esas mujeres más allá de la narrativa de la tortura, en el límite del cuerpo y del dolor, pero también en la vida que quedó.
Si Murat habla de la supervivencia al horror, Helena Solberg, en Bananas Is My Business (1995), habla de la supervivencia a la fama. El documental sobre Carmen Miranda —telón de fondo de la segunda parte del encuentro— revela un deseo simple, repetido dos veces a lo largo del filme: "un buen plato de sopa y libertad para cantar". Un pedido que podría haber salido de la boca de cualquiera de las mujeres del filme de Murat: el derecho a una vida ordinaria, negado a quien se convierte en símbolo antes que en persona.
Solberg construye esa ausencia en planos detalle —manos, sonrisa, ojos—, como quien busca en el primer plano lo que se perdió en la estilización de un cuerpo transformado en superficie de proyección política. Favorita de Getúlio Vargas y embajadora informal de la política de buena vecindad entre Brasil y Estados Unidos, Carmen fue reducida a una imagen. América Latina, a un "paraíso en technicolor". El filme termina en suspenso, con el relato de que ella habría muerto con un espejo en la mano —como si buscara, a esa altura, verse a sí misma.
Al final, la conversación entre las dos directoras reveló menos un contraste que un espejismo mutuo: Solberg volcada sobre los vacíos de la historiografía del cine brasileño y la urgencia de revisitar a las mujeres dejadas al margen de ella; Murat haciendo de su propia trayectoria una demostración viva de esa misma urgencia.
Entre la capucha y el espejo, ambos filmes hacen, por caminos opuestos, la misma pregunta: ¿quién quedó, después? Sacar a esas mujeres del lugar donde la historia las dejó —víctima, en un caso; ícono, en el otro— y devolverlas a sí mismas, filmar contra el olvido.















![No novo ensaio publicado em nosso site, escrito sob o calor da exibição de Vámonos, Bárbara (1978) no Cineclube Ibero-americano Permanente, nesta quarta-feira, dia 17 de junho, Juliana Gusman destrincha como a cineasta espanhola Cecilia Bartolomé tensiona o texto matriz de Martin Scorsese (Alice Não Mora Mais Aqui) através de um exercício de distanciamento formal e discursivo.
Longe de se curvar às estéticas do norte global, o texto de Juliana reafirma a posição do filme na cartografia ibero-americana, costurando cumplicidades com o cinema de ruptura feito por mulheres aqui:
“Talvez Vamos, Bárbara se achegue mais, na verdade, de nosso próprio road movie feminista inaugural, Mar de Rosas (1977), de Ana Carolina. [...] a Betinha de Cristina Pereira compartilha certas inadequações incendiárias com a Bárbara de Cristina Alvarez – para além da cabalística coincidencia no nome de suas intérpretes.”
Leia mais sobre a diretora e sua obra no ensaio de @juliana.gusman, escrito para o 3º encontro do Cineclube Ibero-americano Permanente, uma parceria entre Sara y Rosa, Cine Humberto Mauro do @palaciodasartes_ e Instituto Cervantes de BH.
🔗 Leia o ensaio completo em sarayrosa.com
#SaraYRosa #CeciliaBartolome #CinemaFeminista #CríticaFeminista
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En un nuevo ensayo escrito a raíz de la proyección de Vámonos, Bárbara (1978) en el Cineclub Iberoamericano Permanente, Juliana Gusman analiza cómo la cineasta española Cecilia Bartolomé desafía el material de origen de "Alice Doesn’t Live Here Anymore" (de Martin Scorsese) mediante un ejercicio de distanciamiento formal y discursivo, y reafirma el lugar de la película en el panorama de cine iberoamericano, estableciendo vínculos con el cine pionero de mujeres aqui:
"Quizás Vamos, Bárbara acercase, de hecho, a nuestro propio roadmovie feminista inaugural "Mar de Rosas"(1977), de Ana Carolina. Felicidade, el personaje poco convencional de Norma Bengell, es más sombría que Ana y su destino, menos próspero, pero la Betinha de Cristina Pereira comparte ciertas deficiencias incendiarias con la Bárbara de Cristina Álvarez, más allá de la coincidencia cabalística en los nombres de sus intérpretes."
🔗 Lee el texto en sarayrosa.com](https://scontent-den2-1.cdninstagram.com/v/t51.82787-15/726575221_17917835919390781_4399166472106971886_n.jpg?stp=dst-jpg_e35_tt6&_nc_cat=110&ccb=7-5&_nc_sid=18de74&efg=eyJlZmdfdGFnIjoiQ0FST1VTRUxfSVRFTS5iZXN0X2ltYWdlX3VybGdlbi5DMyJ9&_nc_ohc=R3nrjBK7H4YQ7kNvwFjzNaq&_nc_oc=Adq4_F5v-jZ41R09Phnxyxtr9hkvTF2bNmuwot6V5PxOvMXnR-TcZYWwlo3GJS87jvQ&_nc_zt=23&_nc_ht=scontent-den2-1.cdninstagram.com&edm=ANo9K5cEAAAA&_nc_gid=3A6rVmNsZqTzoqh4eVDYrw&_nc_tpa=Q5bMBQI73M9OusIlITqnW6ey63bVSgFTi1RhwfrNZGAvvNq1autUf5pG6IBDVbcVncc3pMeQnJL88NqJ&oh=00_AQFE3s_1b0FJJFG3JiZvhoZSlYcubYrEtYz5Blkp4f5QmA&oe=6A88B8FF)








![“Curar não é apenas escolher filmes; [...] é, antes de tudo, um exercício de escuta ao que pede passagem.”
Neste texto, Vanessa Santos defende a curadoria enquanto um campo relacional. Partindo da obra "Le Grand Calao", ela nos convida a romper com a lógica da exaustão e a enxergar o descanso como um gesto radical de resistência.
“Entre afetos, silêncios e partilhas, vai sendo tecida uma ode ao tempo feminino, numa atmosfera que desafia o peso do cotidiano e que irradia o desejo de existir fora das obrigações.”
Para Vanessa, o olhar curatorial é uma construção que atravessa memórias, desejos e a urgência de criar condições de aparecimento para narrativas historicamente marginalizadas. Aqui, programar filmes torna-se um ato de desobediência visual que recusa o fardo e reivindica o prazer.
Uma proposta essencial para quem pensa o cinema como um território vivo de disputas simbólicas e políticas.
🔗 Leia o texto completo em sarayrosa.com
#SarayRosa #VanessaSantos #Curadoria #CinemaNegro #PoliticasDoOlhar #LeGrandCalao
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“Curar no es meramente elegir películas; [...] es, sobretodo, un ejercicio de escucha de aquello que busca abrirse paso.”
En este texto, Vanessa Santos defiende por la curaduría como un campo relacional. Tomando como referencia la obra "Le Grand Calao", ella nos invita a romper con la lógica del agotamiento y a concebir el descanso como un gesto radical de resistencia.
“Entre afectos, silencios y actos de compartir, se teje una oda al tiempo femenino; todo ello en una atmósfera que desafía el peso de lo cotidiano y irradia el deseo de existir más allá de la obligación”.
Para Vanessa, la mirada curatorial es un constructo que atraviesa memorias, deseos y la urgencia de crear las condiciones propicias para el surgimiento de narrativas históricamente marginadas. Aquí, la programación de películas se convierte en un acto de desobediencia visual que rechaza la carga y reivindica el placer.
Una propuesta imprescindible para todo aquel que conciba el cine como un territorio vivo de disputa simbólica y política.
🔗 Lee el texto completo en sarayrosa.com](https://scontent-den2-1.cdninstagram.com/v/t51.82787-15/704750670_17913389088390781_5809290323017999812_n.jpg?stp=dst-jpg_e35_tt6&_nc_cat=107&ccb=7-5&_nc_sid=18de74&efg=eyJlZmdfdGFnIjoiQ0FST1VTRUxfSVRFTS5iZXN0X2ltYWdlX3VybGdlbi5DMyJ9&_nc_ohc=IvWzC9GFUJ0Q7kNvwHRXpn-&_nc_oc=Adp9wPzuTtTR_e9RScirvgNqEnJSgOAjUz3rAXmGxyUkXWoW66G8vLuN_GpKfNLMbHI&_nc_zt=23&_nc_ht=scontent-den2-1.cdninstagram.com&edm=ANo9K5cEAAAA&_nc_gid=3A6rVmNsZqTzoqh4eVDYrw&_nc_tpa=Q5bMBQIDe_Fc0JyhOZ8y39JHWVqeCjNKFr7rLMS0AWHynCCaCp87NXx9FlO4kwSlyG-1KG07v5S2c6nX&oh=00_AQFFEYNbsADjpuVqBf0hmwUHBX9bqacqzS4WYU6_Dt0w4A&oe=6A88EAF6)



![“Sou um corpo dissidente do (cis)tema de sexo-gênero (…) Habito fronteiras.”
Neste ensaio, @luignascimento parte de si para atravessar o cinema: da ausência de referências à urgência de se ver em cena, das representações estereotipadas à construção de um cinema sapatão brasileiro contemporâneo, feito por quem vive essas experiências.
Entre apagamentos, “in/visibilidades” e narrativas marcadas por violência, o texto revela também as brechas — filmes, gestos e alianças que transformam o cinema em espaço de existência, desejo e criação.
“Há um senso de urgência que acompanha esse desejo […] urgência de falar para nós, por nós, mas também de gritar ao mundo quem somos e quem podemos ser.”
Um mergulho sensível e político em um cinema que se constrói no afeto, na coletividade e na invenção de outras possibilidades de vida.
🔗 Leia na íntegra em sarayrosa.com
#SaraYRosa #CinemaSapatão #CinemaQueer #CríticaFeminista #CinemaBrasileiro
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Entre las brechas sápatonas en el cine brasileño
Por Lui Nascimento
“Soy un cuerpo disidente del (cis)tema de sexo-género (…) Habito fronteras.”
En este ensayo, Lui Nascimento parte de su propia experiencia para atravesar el cine: desde la ausencia de referentes hasta la urgencia de verse en pantalla, de las representaciones estereotipadas a la construcción de un cine lesbiano contemporáneo en Brasil.
Entre invisibilidades y narrativas marcadas por la violencia, el texto también revela las grietas — películas, gestos y alianzas que transforman el cine en un espacio de deseo, existencia y creación.
“Hay una urgencia […] de hablar para nosotres, por nosotres, pero también de gritar al mundo quiénes somos y quiénes podemos ser.”
Un recorrido sensible y político por un cine que se construye desde el afecto, la colectividad y la invención de otros mundos posibles.
🔗 Lee el texto completo en sarayrosa.com
Imagens dos filmes “Peixe” (2019) de @ygcf_ysmn e “Minha história é outra” (2019) de Mariana Campos](https://scontent-den2-1.cdninstagram.com/v/t51.82787-15/693332325_17910936828390781_3741062162069005596_n.jpg?stp=dst-jpg_e35_tt6&_nc_cat=101&ccb=7-5&_nc_sid=18de74&efg=eyJlZmdfdGFnIjoiQ0FST1VTRUxfSVRFTS5iZXN0X2ltYWdlX3VybGdlbi5DMyJ9&_nc_ohc=UcUIVZPstoMQ7kNvwFHVzKf&_nc_oc=AdrzdNeOLB6gfjKNgl4lft3UT6cxyt26b2ED4OwjPGhV6XsT3iPpVN1aIYHbaLvlT28&_nc_zt=23&_nc_ht=scontent-den2-1.cdninstagram.com&edm=ANo9K5cEAAAA&_nc_gid=3A6rVmNsZqTzoqh4eVDYrw&_nc_tpa=Q5bMBQICVuc1dC-d-HrUt1C_LijEYShy7uv5m-JqHWozkrca2eRYRYh9zynudOlAZu1MKwcVzTey9UoE&oh=00_AQEIHKnO-m1uL7AUOOwKE5ETvndZ41ig6NnLhABDq6f7-A&oe=6A88EC12)





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